martes, 8 de enero de 2013

Crítica Compliance


Antes de la crítica, quiero informar que a partir de este martes comenzaremos una maratónica labor en el blog para subir una crítica diaria de las películas más importantes de la temporada, ya sean producciones hollywoodescas, independientes o internacionales. Es de esperar que se pueda mantener esta periodicidad por un buen lapso de tiempo.

Y en ese sentido, una de las joyas del cine indie del año 2012 fue Compliance, potente realización entre el drama y el thriller del director y guionista Craig Zobel .

En una cadena de comida rápida de una pequeña localidad de Estados Unidos se preparan para el trabajo del fin de semana, instante en que la comunidad en masa se dirige a este tipo de lugares. La jefa del lugar, Sandra (Ann Dowd) insta a sus empleados que realicen una buena labor. Todo marcha de manera normal y rutinaria hasta que la llamada de un agente de la policía, el Oficial Daniels (Pat Healy) rompe con la tranquilidad del lugar. El hombre asegura que Becky (Dreama Walker), una de las cajeras, robó dinero del bolso de una mujer que asistió a consumir en el lugar, por lo que le pide ayuda a Sandra para poder recuperar lo sustraído.

Y desde ese minuto comienza uno de los argumentos más controvertidos del último tiempo. Bajo un planteamiento que va de la mano entre la estupidez máxima, o lo brutalmente insano, el filme se mueve entre la tensión que se vive en el lugar con el llamado del oficial, la preocupación de los trabajadores al ver como su compañera es sospechosa de un delito, del apremio que vive la jefa del recinto que debe tener la vista puesta tanto en su trabajo como administrado así como la encargada de velar que el caso policíaco se resuelva. Mientras que la detenida, que asegura ser inocente, vive una de las experiencias más fuertes visualmente que se han visto a lo largo del último tiempo. Con una atmósfera chocante y atrapante, Compliance retuerce a más no poder la ingenuidad de la gente y la presión existente en estos tiempos sobre los hombros de personas comunes y corrientes, que ante un mínimo golpe de timón son capaces de perder los estribos hasta su máxima expresión.

En materia actoral la película destaca principalmente por una Ann Dowd superlativa. Esta actriz de carácter desconocida para el gran pública y que cobró la módica suma de 10 mil dólares por hacer este papel, se luce como la jefa que no sabe que diablos hacer ante el ambiente de presión que vive. Manejar a sus empleados, manejar el local, velar por los problemas de administración, sucumbir ante las obligaciones que le impone el oficial vía teléfono, manejar la humillación pública que vive su cajera, los problemas que tiene con su pareja los cuales se verán transcurriendo el metraje de la cinta. En fin, calza perfecta como el arquetipo de toda una sociedad que no es capaz de parar un minuto ante la rutina agobiante del día a día y darse cuenta que al caer en ese espiral, se ingresa una etapa de deshumanización potente que cae en extremos bastantes estúpidos. La protagonista del escándalo, Dreama Walker, también destaca con un correcto trabajo entregándose por completo a la fuerte carga sicológica que pone sobre sus hombros el guionista de la historia, y resalta dentro dentro de ese agobiante infierno que vive, sea o no sea culpable acorde a la premisa inicial de la trama.


En suma, Compliance es un drama-thriller independiente que se maneja en varios límites. En un guión que puede ser considerado un mensaje potente ante una situación común, o bien como un relato poco creíble por su extremismo, pese a que se señala que la historia es verídica. Queda en territorio medio entre una realización que supo llegar más allá de lo normal para entregar un mensaje claro y rotundo, o bien, mostró más de lo debido llegando a situaciones que están prácticamente de más. Es de esas realizaciones que no generan términos medios, que gustan o disgustan; que generan alabanzas a la par que pueden generar reparos. En mi caso, me dejé llevar por la historia de Zobel y terminé celebrando una valiente producción que generará ruidos donde quiera que se proyecte. Un filme bien realizado, con un buen trabajo de dirección, actoral, de edición y con una banda sonora a la altura.

Calificación: 8